En invierno, me gusta esperar
la salida del sol
y ver las aves juntarse
como racimos de globo
compitiendo con las nubes
las aves nube
que suelen ser
teloneras negras del invierno
de espaldas al sol
como mi pecho
Adriana apoya su rostro en la lana delgada que cubre sus brazos y se aferra al viento que se colorea amarillo desde dentro.
Se aferra tantas veces
para mañana ver empapada su ventana
y sacar la lengua para saborear las nubes