el silencio de estar contigo
es amarillo y tedioso
es puerta de calabozos
el color hace ruido desde que llegas
mi pregunta de hielo
que dizfrazo con azúcar
llaves de limón y veneno
todo el tiempo
soy la niña que jala de tu pantalón
soy la hiedra que brota en tu zapato
así debo sentir
como el peligro constante,
la voz aberrante y mía
la llamada de atención
en tus mejillas
la risa campanita
mis manos de calor,
mis manos de fervor
para que te quedes
para que te quedes
derramo mi miel helada
en tus pasos
y se atoran los míos
y me vuelvo velada,
me quedo atrás
y me detesto vacío
una vez más
maldición,
por esta vez
quisiera ser
sin costo de acción
tu carta de premio
digna de decisión
a que sigas
la sangre de escarcha
brillando del dragón
a que admires las espadas
salir de mi maldito cascarón
a que veas el miedo
de mi piel cansada
en el fondo del baúl
a que escuches el sonido
de mi piedra alada
que te ama fuego azul



